sábado, 20 de octubre de 2012

Monterrey y México en películas caseras de archivo.


Son escenas muy breves de nuestra ciudad, localizables dentro de viejas filmaciones de viajes familiares; pertenecen al TEXAS ARCHIVE OF THE MOVING IMAGE en donde las han estado rescatando e incluso restaurando y creo que vale la pena captar así sea de forma muy breve algunos de los detalles que aparecen en ellas.

Año de 1955.
Sinopsis.
0:40 Saliendo por Laredo.
1:50 Carreta grande llena de leña en la carretera. Tomas en la antigua carretera a Laredo.
2:40 Monterrey, casas modernas y cerro de la silla. Tomas al Obispado y a los cerros cercanos.
3:35 Saltillo, Hotel Arizpe, sierras alrededor de Saltillo. Mujeres acarreando canastas sobre la cabeza. Niños jugueteando. Construcciones de adobe. Viejo camión.
5:50 Torreón, Estadio de la Revolución. Tomas de la ciudad. Tomas del desierto. Pastor sacando agua para sus chivas. Capilla en el desierto.


Título: The J.R. Nelson, Jr. Collection, no. 13 - Road Trip to Mexico
Sin fecha.
La película no tiene más identificación, es probable de que se trate de la carretera de Monterrey a Laredo, y de parajes alrededor de la Villa de Santiago. Sólo reconozco la Cola de Caballo al final del rollo.

Título:  The Stroud Collection - Texan Theatre, no. 7 - Mexico
Alrededor de los años treintas del siglo XX.
A partir del minuto 1:07, da la impresión de estar entrando a un pueblo cercano a Monterrey y enseguida escenas que muy probablemente fueron captadas en los Jardines de la Cervecería, a juzgar por las características de la construcción de ladrillo con guardapolvo de cantera artificial que se aprecia hacia el final del rollo.


Stefan Hirsch y Elsa Rogo:

También incluyo a continuación una colección de películas cortas del sur de México que pertenecen a la colección recién restaurada de los artistas Stefan Hirsch y Elsa Rogo, quienes vivieron en México entre los años de 1935 a 1941. Las escenas no pertenecen a esta región, sin embargo resultan igual de interesantes para conocer la vida y costumbres del México de aquella época.




Otra entrada en este mismo blog con películas caseras tomadas en México en 1934 y 1940.

domingo, 14 de octubre de 2012

Testimonios gráficos del éxodo de braceros desde Monterrey, año de 1956.



Ahora que ha sido del conocimiento público el peregrinaje que han tenido que hacer miles de braceros mexicanos  en exigencia del dinero que les fue depositado por el gobierno norteamericano durante la etapa del llamado programa bracero (1942-1964), es interesante consultar esta colección de 327 fotografías tomadas en el centro de procesamiento de braceros en Monterrey el año de 1956, y que pueden ser revisadas a través de las páginas del Centro de búsqueda de colecciones del Instituto Smithsonian.

Aunque vale la pena explorar toda la colección, algunos de los temas de las imágenes son algo repetitivos, por lo cual he realizado un listado con los sujetos más representativos de toda la colección para facilitar una revisión más rápida.



Otras fuentes para información sobre Braceros:

Entrevista a Jesús Andrade Rodríguez, bracero que salió por Monterrey en 1956.

Datos sobre braceros en FARMWORKERS.

El Archivo Histórico de Braceros.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Vestigios de la industria cañera en Nuevo León

Hace algunos años tuve oportunidad de salir a fotografiar algunas de los restos de las haciendas cañeras que rodean al área metropolitana de Monterrey y que supongo, habrán estado en plena producción durante todo el siglo XIX y gran parte del XX.
He tratado de obtener algo de información bibliográfica respecto al tema de la producción cañera en nuestro estado, pero al parecer es uno de tantos temas históricos fundamentales para la región que no ha sido debidamente investigado.
Revisé algunas de las memorias de los gobernadores del estado en el siglo XIX , y es evidente que la producción de caña o su derivados, el piloncillo en este caso, sumaban grandes cantidades de “cargas” en los totales de la producción agrícola de la época.
A falta de más documentación sobre el tema, agrego algunas de las mencionadas fotografías en donde aún se apreciaban, hace un par de décadas cuando fueron tomadas, algunas de estas haciendas en pie. Sobresalen las grandes chimeneas, algunas pailas donde se cocía el jugo de la caña, y una gran rueda de molino de mezquite utilizada en las cercanías de Linares para mover un antiquísimo molino inglés con el que se llevaba a cabo la tradicional molienda del producto.

Tiro de la chimenea en la hacienda "El Valle", en Linares.
Según los habitantes, la última carga de esta hacienda se obtuvo hacia el año de 1967.

Tiro de chimenea aislado. 
El único resto visible de lo que alguna vez fue una hacienda conocida como "El Estribo".


Nave y chimenea de la hacienda "El Tecolote", en Cadereyta.

Restos de un acueducto que daba servicio a una hacienda cañera.
Éstos se encuentran no muy lejos de la actual cortina de La Presa de la Boca.

Restos de la hacienda "Laguna Seca" en Cadereyta Nuevo León.


Hacienda del Provisor, ceca del río Ramos en Allende Nuevo León.
Creo que años después  de esta imagen, fue restaurada y convertida en centro cultural.

Molino de fabricación inglesa movido por una gran rueda de mezquite de fuerza hidráulica en la hacienda "El Valle", Linares Nuevo León.

Nave y pailas para el cocido del jugo de la caña, en la hacienda "El Valle", Linares Nuevo León.



Algunas fuentes sobre el tema de la caña en otras partes de México:
La caña de azúcar y sus derivados en la Huasteca de San Luis Potosí, Diálogos Revista Electrónica de Historia, vol.11, Num.1, febrero-agosto, 2010, pp.81-110
Universidad de Costa Rica, San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica.
Aguilar Rivera, Noé.

Memorias de Bernardo Reyes con datos al respecto:
Memoria que el Ciudadano Gral. Bernardo Reyes, Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León, presenta a la XXVI Legislatura del mismo en la solemne apertura de su primer período de sesiones ordinarias.
Autor: Nuevo León. Gobernador (1889-1899 : Reyes)
Pie de imprenta: Monterrey, N.L. : Tip. del gobierno en palacio, 1891
Colección Digital UANL






lunes, 8 de octubre de 2012

Postales de Monterrey en Flickr



Específicamente se trata de 24 postales que la usuaria "esta_ahi", sube a Flickr dentro de una colección más amplia de todo México. El asunto despertó mi interés porque todas se encuentran visibles en formato grande, lo que siempre contribuye a que se puedan escudriñar con mayor detenimiento.
Algunas postales se han difundido en diversos sitios en la red, sin embargo es probable que otras resulten novedosas. 
Según parece casi todas las tomas fueron hechas alrededor de los años veintes del siglo XX.

Pongo una liga a la postal que me resulto de interés, y trato de hacer una descripción de algunos detalles.

El Mirador.- Imagen con algunas de las casas campestres en el cerro del Mirador, aparentemente en el año de 1921. Más que una profusión de detalles, se aprecia con claridad en esta fotografía el buen estado en que aún se encontraban las casas de construidas al estilo americano. Sin duda, junto con la casa de recreo de Bernardo Reyes, habrá sido lugar para el paseo de las familias adineradas de la época. En algunas tomas subidas por usuarios de PANORAMIO, se constata el deterioro que han sufrido las ya centenarias edificaciones de madera.

Palacio Municipal de Monterrey.- Desde luego uno de los edificios más fotografiados de la ciudad, sin embargo al revisar la toma en su mayor dimensión se pueden apreciar algunos detalles interesantes. El primero que me llamó la atención fue el mal estado en la pavimentación que presentaba la calle de Corregidora todavía en los veintes. Los coches de motor que aparecen, y que aún compartían las calles con carretas, deben de haber estado sometidos a un castigo severo circulando por las principales avenidas de la ciudad. 
Otro detalle que se aprecia es que aún se utilizaban los bajos del palacio municipal como zona de mercado o vendimia. Aparece también a la izquierda de la imagen, el edificio que a poco tiempo sería derribado para ser ocupado por un lote baldío y decrépitas edificaciones hasta finales de los años cincuenta en que comenzó la edificación del Condominio Acero en ese mismo lugar.
Al fondo se vislumbra el sitio donde estaba la Mercería Francesa de Pedro Lambretón, que ahora aparece como "A.B. Francés"

La placita de Degollado con la fuente del Neptuno, por ARSO.- Ya para entonces había desparecido la fuente del Mercurio y había sido sustituida con ésta de un Neptuno. Al fondo aparece la imponente mansión de la familia Rivero con sus elaboradas mansardas. El cambio del panorama en la zona ha sido dramático.

Vista Parcial de Monterrey, por ARSO.- El principal aporte de esta conocida postal, es poder admirarla en gran dimensión (3278 x 2167) y apreciar con mejor detalle el ya mencionado edificio de Zaragoza y Ocampo. En lo personal me parece que junto con el templo de San Francisco, fueron dos de las destrucciones más lamentables de edificaciones valiosas a principios del siglo XX.

La Calle de Morelos.- Tomada hacia el oriente desde la calle de Emilio Carranza. En primer plano el edificio del Banco de Nuevo León, en la esquina de Parás el aún existente edificio de La Reinera. Más al fondo se aprecia la tienda "Sorpresa y Primavera" y el Banco Mercantil de Monterrey en la esquina de Zaragoza. Algunos rótulos interesantes en ambas aceras. Empieza a desparecer el sombrero de piloncillo en las clases trabajadoras.

Calle de Morelos.- La fotografía fue tomada en Morelos a inmediación de las calles de Zaragoza y Zuazua viendo hacia el Poniente en plena Macroplaza en la actualidad. Entre Algunos letreros interesantes probablemente sobresale el de la izquierda, que da cuenta de un entonces modestísimo consulado americano.

Calle de Dr.Mier.- Vista desde Galeana hacia el Poniente. Junto con la destrucción de la magnífica casa de Isaac Garza, desaparecieron por lo menos cuatro edificios monumentales al llevarse a cabo la ampliación de Padre Mier hacia el Norte. Me llama la atención en particular el tercero de ellos hacia el fondo (Zapatería de la Estrella), incluso con arcadas y portales en la parte baja.

Monterrey, México.- Probablemente la foto más interesante de toda la colección de Monterrey. La Postal da pocas pistas sobre su ubicación, aunque me da la impresión por la vestimenta de los vendedores y la tipografía de la postal, que éstas pertenecen a una colección más antigua de principios de siglo XX.(¿C.B. Waite / W. Scott?) El fotógrafo retrató lo que parece ser una vendimia de cuerdas de todo tipo que se encuentra anexa a los laterales de un templo. Hombres descalzos, vestimenta indígena y grandes sombreros de piloncillo, un cambio radical en la vestimenta sucederá a raíz de la revolución, como se aprecia en las imágenes anteriores a ésta.


martes, 25 de septiembre de 2012

¿Qué había ahí? (3)


Hace algún tiempo había puesto una entrada con algunas imágenes de 1954 (ver Barrios de Monterrey en 1954). Ahora, en esta entrada trato de localizar algunas imágenes de esos mismos barrios, e inserto la foto ayudado con la tecnología de whatwasthere.com, incluyendo un texto con algunas observaciones.


Calle de Abasolo en su cruce con Diego de Montemayor:
Aún sobreviven la segunda casa de la izquierda con su remate sobre la puerta principal, y la construcción de dos pisos de ladrillo rojo que está a su lado. El edificio de grandes proporciones al fondo en la esquina de Abasolo y Diego de Montemayor, debe de haber desaparecido lamentablemente hace muchos años. Una lástima considerando lo interesante de su construcción.



Calle de Matamoros y Francisco Naranjo:
Es difícil empatar el original con la perspectiva, pero el cerro de la silla al fondo, da una idea aproximada de la localización. Un barrio deprimido en 1954, que no estaba muy lejos de los recién rescatados terrenos del río Santa Catarina en los Condominios Constitución, en donde alguna vez llegaron a existir tiraderos de basura.



Avenida Chapultepec cruz con Quinta Zona en la colonia Caracol:
Aquí también resulta complicado encontrar el punto exacto, la referencia son las cresterías en las casas del fondo. Nótese que ni siquiera estaban pavimentadas esas calles fuera del primer cuadro de la ciudad.



Calle de Humboldt:
Imagen de la antigua calle de Humboldt, hoy avenida Ocampo. Aquí la referencia obvia son la cúpula y las torrecillas de la Iglesia de San Luis Gonzága. De nuevo llaman la atención el estado de pobreza en que aún se encontraban las zonas aledañas al primer cuadro de la ciudad en 1954. Otro detalle curioso es que a pesar de lo precario de las viviendas, todas cuentan con fogón y tiro al estilo Norestense.



Calle de Hidalgo cruz con Zarco:
Aún permanecen algunas construcciones, destacando la Casa de la Familia Calderón, que en los ochenta albergó a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Regiomontana, y la casa construida por Lorenzo Ginesi (1908), en color rojo, dos viviendas hacia el Poniente.




Calle Apeninos en la colonia Jardín:
La casa en primer plano permanece con algunas modificaciones. Un barrio que debió ser muy tranquilo en la época, se ha vuelto eminentemente comercial. El poste, con la ornamentación de pequeños mosaicos en la base, típica de la zona del Obispado.... desapareció.



Calle Primera y Carvajal de la Cueva en la colonia Vidriera:
Actualmente la calle de Carvajal no llegaría al punto de la toma, por encontrarse unas bodegas de Vidriera sobre la avenida original. La calle primera está identificada actualmente como Vía a Tampico. Salvo la pavimentación, no hay tantos cambios dramáticos en esta zona.



Miguel Nieto y Vallarta en la colonia Pio X:
Probablemente el cambió más drástico se da en esta zona. Las chozas que aparecen en la imagen de 1954 son verdaderamente precarias. Es probable que los dos magueyes que aparecen en la foto, sean sobrevivientes de los extensos magueyales que cubrían la zona a principios del siglo XX, y que se destinaban a la producción de Pulque antes de que se impusiera el consumo de cerveza.





domingo, 23 de septiembre de 2012

Macario Leal el cautivo


Periódico Siglo Diecinueve, Junio 26 de 1854. 
Ciudad de México.

Sello sexto de oficio.-- Años de mil ochocientos cincuenta y cuatro y mil ochocientos cincuenta y cinco.-- Felipe N. de Alcalde, teniente del escuadrón activo de Lanceros de Lampazos.-- Teniendo orden verbal  del Excelentísimo Señor comandante general del Departamento para recibir una declaración circunstanciada al joven Macario Leal, de cuanto le haya pasado desde que los indios bárbaros lo hicieron cautivo hasta la fecha en que logró escapárseles, y habiendo de nombrar  escribano para que actúe en ella, elijo al sargento 2do de la tercera compañía del regimiento activo de Lanceros de Monterrey, Juan N. Marichalar, quien advertido de la obligación que contrae, acepta, jura y promete guardar sigilo y fidelidad en cuanto actúe.-- Y para que conste lo firmó conmigo en la plaza de Monterrey, a los doce días del mes de Mayo de mil ochocientos cincuenta y cuatro.-- F.N. de alcalde.-- Juan N. Marichalar.

En la plaza de Monterrey, y en la misma fecha, el Sr. Teniente citado hizo comparecer ante sí a Macario Leal, a efecto de recabarle su declaración y ante mí, el presente escribano, le hizo levantar la mano derecha y formar la señal de la cruz, y habiéndole preguntado si juraba por Dios y la señal de la cruz decir verdad en lo que se le interrogara, dijo: “sí, juro”.—Preguntando por su nombre, oficio y vecindad, dijo: que se llamaba Macario Leal, de oficio zapatero, natural de la villa de Laredo, y vecino de ella antes que se lo llevarán los indios.—Preguntando diga, en caso de que se acuerde, en dónde, en qué día, qué mesa y qué año fue cuando se lo llevaron los indios; qué tiempo estuvo entre ellos, y cuanto le haya pasado durante su permanencia, así como lo que haya observado respecto a sus usos y costumbres, y lo que sepa y le conste sobre el modo de hacer sus incursiones a los Departamentos fronterizos, y por último, a los que de ellos hostilizan con más frecuencia y porqué causa.—Dijo: que un año después que invadieron los americanos a la república, no recordando ahora la fecha y el mes, con motivo de acompañar a tres parientes suyos a la siembra de una labor de la pertenencia de Doña Reyes Delgado, (madre del declarante), que está situada en el rancho del Río, uno de sus parientes le mandó a traer una mula que estaba amarrada inmediata a la cerca. Al llegar allí se oyó que reían, pero no vio quienes eran, ni pudo sospechar que fueran los indios, como lo supo después por ellos mismos. Luego que llevó la mula, la ensilló uno de sus parientes y vio entonces a los bárbaros, dando inmediatamente aviso al declarante, y al otro pariente para que se salvaran de la manera que pudieran, haciéndolo él en su mula y escogiendo por el otro pariente a pie.  El declarante quedó sin movimiento del susto que recibió al verlos, y contra un palo; que en el mismo sitio lo hicieron cautivo los indios, haciéndole uno de ellos montar a las ancas de su caballo, mientras los demás se ocupaban en perseguir a sus dos parientes; uno de ellos cayó desgraciadamente en sus manos y fue muerto en el acto, habiéndole quitado la cabellera y obligado al exponente a que lo desnudara. En seguida lo montaron en una caballo melado, amarrándole los pies por debajo de la barriga del animal, la cintura a la cabeza de la silla; y como no llevaba freno y caminaban por entre el monte, los mezquites que frecuentemente encontraban al paso le estropeaban fuertemente, haciéndole el cuerpo hacia atrás, sin que pudiera seguir este movimiento de la cintura abajo, sufriendo entonces agudos dolores.

En la noche dio estampida la caballada que llevaban, asustada con el ruido que formaban las tapaderas de los estribos, y el caballo que conducía al declarante siguió a los demás en su fuga. Esa noche la pasó perdido de los indios; y a la mañana siguiente que lo encontraron le reconvinieron por no haber reparado la caballada, y a pesar de disculparse con estar amarrado, le pegaron de azotes.

Al comenzar la tarde del día siguiente llegaron a una ranchería, y poco antes de que se vieran las tiendas o barracas, se oyeron unos tiros disparados por los que la ocupaban, que fueron contestados en igual número por los indios que llevaban al declarante. Luego que llegaron lo apearon del caballo, lo desnudaron y comenzó a sufrir el tormento que le daban los indios, pegándole de diversos modos, y atormentándole a tal grado, que llegó a creer que lo mataban. La india que lo martirizó más, se llamaba “Arriba del Sol” (Tabepete).

Al día siguiente se levantó toda la ranchería y siguieron para San Antonio de Béjar, siendo en número de cómo cuarenta entre hombres y mujeres. En el camino encontraron unos contrabandistas que supone eran americanos, los que fueron muertos por los indios, destrozando la carga que llevaban de indianas y tabaco, y llevándose las mulas y caballos frisones que aquellos traían.
Al llegar a San Antonio mataron unas reses y le dieron carne (cocida) con tuétano frío, con prevención de que había que comer hasta que sintiera que se le reventaba el vientre: luego que no pudo comer más, le dieron un guaje lleno de agua que le hicieron apurar toda, y en seguida le compusieron un cigarro grueso de tabaco americano, que le obligaron a fumarlo con objeto de que depusiera lo que le habían dado, cuando lo estaba haciendo le amarraron por la cintura un mecate y lo tiraron a un arroyo, donde se hundió tragando mucha agua. Ya casi sin sentido lo sacaron y le comprimían el estómago para que arrojara el agua que había bebido.
En el mismo día pasaron de San Antonio, y fue cuando lo desamarraron. En la noche se detuvieron en el monte, bien distantes de San Antonio, mataron un caballo que asaron para comerle, y le dieron al declarante los riñones crudos, que se resistía a tomar y le hicieron gustar con unos azotes, y ya no tomó agua que le rehusaron en tres días.
Dándole este maltrato siguieron para su ranchería, empleando para llegar como mes y medio. Todas las noches cuando se acostaban a dormir los indios le amarraban las manos por detrás, y de los pies en un mecate que tiraban a  un árbol a levantarle medio cuerpo, de manera que quedaba descansando solo sobre las espaldas. Luego que llegaron a la ranchería que estaba a orillas del Río Gila, los recibieron con mucho contento, manifestándoselo al declarante con azotes que le aplicaban.

En la noche le dieron un baile, que formaron alrededor de una lumbrada, allí le hicieron bailar la cabellera de su hermano, que uno de los indios recogió cuando lo mataron. El destino que le dieron en esa ranchería fue de cuidar la manada, y como no podía desempeñarlo por ser mucha, le castigaban fuertemente. Así aprendió el idioma de ellos en un año. Luego que lo supo, lo sacaron para la campaña con los americanos en el Río Colorado. El indio que lo llevó se llamaba “Bajo el Sol”, y era el capitán de ellos. Cuando estaban peleando le dijo al declarante que le fuera a traer un gandul de las mechas, o lo mataba. Éste por no recibir una muerte cierta, se aventuraba a ser muerto por los americanos, acercándoseles demasiado, disparándoles jaras y recibiendo varios riflazos en el chimal, y uno en una pierna. Volvió al lado del capitán y fue reconvenido porque no había cumplido con lo que se le previno, éste le contestó que porque les temía, y el capitán le dijo muchas maldiciones y razones malas, y le mandó que le pintara un caballo tordillo de colorado, azul, amarillo, verde y otros colores que llevaban, y que le pusiera anteojos bermellón y una garantía colorada en el pescuezo y otra en la cola. En seguida le dijo el indio: “ahora verás lo que es ser hombre, y hombre de los escogidos”, entró a pelear con su lanza  y después echó pié a tierra mandándole a éste que retirara el caballo. Recibió el indio veinte y tantos balazos y volvió con un americano de los cabellos que le presentó al declarante para que luchara con él. Éste por ser demasiado pequeño no pudo ni moverlo, y cuando intentó hacerlo le dio el americano un espuelazo por lo que lo tiró el indio y lo mató. Llamó después a los demás bárbaros que estaban vistiéndose de guerra y acabaron con los americanos llevándose lo que les pertenecía.

En siete años que estuvo el declarante con los indios, recibió siete balazos, y el último año lo sacaron a la campaña con la gente de aquí.

En el camino del Gallo encontraron unos arrieros a los que dieron muerte, reservándole al declarante uno que no quiso matar, por lo que lo apalearon. Entonces fue cuando formó resolución de escapárseles, y lo consiguió en la noche desviándose un poco de los indios con pretexto de satisfacer una necesidad, y llevándose un burro que tuvo que dejarle después a otro indio, escondiéndose a corta distancia del Gallo en unos matorrales, mientras los indios continuaban su marcha. Al día siguiente se presentó al Sr. juez de aquella hacienda, quien le mando fuera por sus armas que había dejado donde pasó la noche. Cerca de este lugar estaban unos hombres que le impedían el paso, pero éste por cumplir con la orden que se le había dado, siguió a tomar su arco, luego que se armó de él, corrieron los hombres anunciando a los indios con dirección a la casa de la hacienda, pero el exponente los llamó para que le ayudarán a llevar sus cosas, diciéndoles que era cautivo. Efectivamente le ayudaron, pero nada de lo que tomaron a su cuidado lo devolvieron, incluso una bolsa con pesos de oro, dio aviso de esto al señor juez de aquella hacienda, y lo único que pudo conseguir fue su arco y cuatro jaras.
De allí lo mandaron para Durango, y en seguida a esta capital por disposición del Excelentísimo Señor Gobernador y Comandante General de este Departamento.
En el tiempo que el declarante estuvo con los indios, pudo observar que creen en un Dios que lo consideran en la altura y le piden siempre el buen éxito de sus empresas, pero no le tienen edificado ningún templo ni oraciones religiosas determinadas, solamente a la hora de la comida es una misma, partiendo un pedazo de carne lo reservan para su Dios, ofreciéndoselo, y de ese pedazo no hacen otro uso sino que lo entierran. No creen que haya otra vida más que la presente, ni esperan jamás premio o castigo de sus acciones. Hay algunos indios que adoran al sol, la luna o las estrellas.

El chimal entre ellos es un arma defensiva a la que tributan mucha veneración, teniéndole cuando no combaten perfectamente cubierto, y con más empeño en tiempo de lluvias para preservarlo del agua. Lo forman de cuero de cíbolo, restirándolo perfectamente, rociándolo en esa disposición con agua hirviendo. Lo forran de gamuza, y esta operación la celebran con un mitote. Su forma es circular, de tres cuartas de diámetro. Por la parte posterior le ponen una faja o aro para meter el brazo y resguardarse de los tiros que les disparan. Jamás fuman delante de este escudo, ni pasan agua o carne junto de él, teniendo el mayor cuidado en cumplir con esta obligación que consideran religiosa. Para dormir colocan el chimal en un palo alto, y lejos de él forman su cama, poniendo la cabecera por el lado donde está suspendido. Cada indio le coloca al suyo una cabeza de animal pintada con almagre. Hay otros que le ponen la cabeza natural disecada, y creen que el animal que ellos han elegido es el que tiene la virtud de preservarles de los tiros que reciben de él.

No tienen leyes civiles que les arreglen su modo de vivir, se rigen tan solo por las naturales, y jamás le asiste a ninguno el derecho del más fuerte, por respetar entre sí sus propiedades y ser muy religiosos en sus pagos, sin intención jamás de hacer mal a sus compañeros. Solo una clase de castigo tienen admitido para el indio que pretende turbar la tranquilidad doméstica de otro pretendiendo su mujer. El marido, si los encuentra en el acto de adulterio, le recoge al otro indio su caballo y bienes sin que se resista por ningún caso a entregarlos. La mujer que abandona al marido para prostituirse tiene la pena de perder la nariz cuando el interesado la encuentra.Sus casamientos los arreglan por medio de un regalo que siempre consiste en el mejor caballo que tiene el pretendiente, lo dirige al jefe de la familia con quiere emparentar, y si es de su aprobación, lo recibe y queda el solicitante unido en matrimonio con todas las hijas del que recibió el regalo.

La campaña la hacen en todos tiempos, prefiriendo el verano por la facilidad para engordar sus caballos. Para salir a ella convidan con música de tambor y baile alrededor de una piel golpeándola con palitos. Este mitote comienza por la casa del capitán y se va aumentando desde allí el número de combatientes. Reunidos ya toman consejo de un indio anciano, a quien por su edad lo consideran de experiencia y con suficiente juicio para asegurarles el éxito de su empresa. Este indio lo llaman Tekuguiét, y es quien les señala el camino que deben tomar y el modo de preservarse de los males que prevé les puedan sobrevenir. Concluida esta ceremonia emprenden su marcha, siendo ese día verdaderamente aparente porque pasan la noche a orillas de la población, al amanecer continúan el viaje caminando todo el día, siendo así su marcha diaria hasta llegar al punto que quieren hostilizar, aprovechando en el tránsito toda oportunidad que se les presenta para ejercer su barbarie.

Los ancianos entre ellos son de gran utilidad, porque por su edad duermen poco, y les sirven de noche para vigilar mientras los demás se entregan al sueño. Dicen que nos hacen la guerra porque no queremos celebrar las paces con ellos, y que o han de destruirnos o a de acabar su raza.- La caballada y cautivos que llevan pasan por la Laguna de Jaco y van a venderlos a San Carlos, llevándose el resto para el Presidio del Norte, Acuyamé, Chihuahua y Nuevo México.

Los indios con quienes estuvo el declarante temen acometer a este Departamento, porque se les persigue con más empeño y causándoles más prejuicio que en Durango y los puntos fronterizos de Occidente, por lo que prefieren hacer sus incursiones por aquellos rumbos. Sus armas más usuales son flecha y lanza, y algunos usan rifle. Los arcos los forman de palo de mora o uña de gato, prefiriendo el primero. Lo preparan untándole sebo, y lo ponen al sol. La cuerda la forman de venado o res, y solo tiemplan el arco cuando tienen necesidad de usarlo.

Las lanzas (chuzos), se forman de un verduguillo perfectamente aguzado, de dos filos y tres cuartas de largo. Lo aseguran en un palo fuerte, y para impedir que se raje, les ponen comúnmente una faja o casquillo de plata para asegurar la parte donde su une la moharra con el asta. Se proveen de esta clase de armas y de rifles en San Carlos, Nuevo México y en el Río Colorado, pagándolas con moneda o con las pieles que benefician de su cacería. Los trajes de los hombres constan de una camiseta de indiana en forma de cotona cosida con nervios. Mitazas, especie de chibarras formadas solo para cubrir las piernas, las ajustan a la cintura con una correa y en los costados tienen una aleta que aumenta el ancho progresivamente desde la parte alta hasta los pies. En las orillas de esas aletas llevan unas correas largas que arrastran en el suelo con objeto de borrar la huella que dejan cuando caminan a pie. Algunos usan a los extremos de esas correas punteras de plata que al chocarse unas con otras producen un ruido que les es agradable. El taparrabo (chánica) lo forman un lienzo colorado de paño, siendo este color el que más prefieren y el usado entre los indios de más proporciones. El calzado de los de esta clase es como un zapato común de mujer, de pala alta, y cubren esta parte con chaquira formando diversos dibujos. En la cabeza usan unas hebillas de plata con las que sujetan las trenzas del pelo, y en tiempo de guerra llevan también un aro cubierto de paño adornado con plumas en su derredor (nekunica), formado de una gamuza cuadrada con una abertura en el centro, por donde pasan la cabeza, y adornadas las orillas con chaquira y correas con punteras de plata. Enaguas de gamuza hasta la rodilla, adornadas alrededor lo mismo que el nekunica. Su calzado es de forma de bota sin tacón, las llevan hasta cerca de la rodilla y con dibujos formados con abalorio y plata. Nada usan en la cabeza, y es una distinción entre ellos el dejarse crecer el pelo.

Cuando se muere algún indio, toda la ranchería se pone de luto, manifestando su pesar. Los hombres con cortarse el pelo y las mujeres con raparse el casco y haciéndose sajaduras en los carrillos, pechos, manos, piernas y plantas de los pies. A los indios que les sirven de criados, les cortan las orejas y a sus caballos la crin. Durante veinte días no usan los indios plata ni adorno alguno, y las mujeres traen descubierto de la cintura para arriba y los pies sin napa, teguas o calzado.

 Los juegos son carreras de caballo, pelota y tórpetit. La pelota la juegan con unos palos curvos (que hacen veces de chacual o raqueta), y una superficie plana y las otras convexa. Las mujeres juegan con los pies. El tórpetit consta de ocho palitos semi-cilíndricos, de un geme de largo. En la superficie plana le abren un canal al centro que pintan de colorado, y a las orillas unos puntos negros. Se sirven de ellos como en el juego de dados, tirándolos y contando el número de puntos que reúnen todos los palos que caen con la superficie acanalada hacia arriba.

Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad a cargo del juramento que tiene prestado. En lo que se afirmó y ratificó leída que le fue esta su declaración, expresando ser de veinte años de edad y firmando con el Sr. Juez fiscal y presente escribano.—Felipe N. de Alcalde.—Macario Leal.—Doy fe.—Juan N. Marichalar.

Fuente: Hemeroteca Nacional 





martes, 18 de septiembre de 2012

Los Apartamentos La Silla (La Silla Courts)


Es poca la información disponible sobre estos legendarios apartamentos al sur de la ciudad de Monterrey que alguna vez recibieron a los turistas norteamericanos que transitaban por la antigua Carretera Nacional,  allá por las décadas que abarcaron los años treinta y cuarenta del siglo veinte, y que cruzaban nuestra ciudad en su paso obligado para internarse hacia el sur de nuestro país. 
Postal del año de 1935
En el libro Mesones y Hoteles en la historia de Nuevo León, encuentro una brevísima  referencia sobre el sitio: “…El Motel La Silla, ubicado por la hoy avenida Eugenio Garza Sada, a la altura de la colonia Altavista, tenía aproximadamente 35 cuartos y era propiedad de don Alonso Lazcano. Al cerrar era operado por el ingeniero Armando Rodríguez…”

Es precisamente en las memorias del Ingeniero Armando Rodríguez en donde se pueden obtener algunos datos, un tanto anecdóticos, sobre el destino y funcionamiento del lugar: “…el hospedaje que fuimos a administrar, fueron los Apartamentos La Silla. Era un campo de turistas que…se encontraba a pocas cuadras del Tec, en la colonia Altavista y lo ocupaba el instituto como complemento de los internados. Mientras lo administró el Tec, tuvo las mismas reglas del internado..” y agrega más adelante “…Al terminar las Casas de Estudiantes III y IV (del TEC), el internado tuvo suficiente capacidad y cerraron la Silla. Trataron de cancelar el contrato con los dueños, los señores Lazcano, quienes les exigieron que lo cumplieran…”
Continúa el ingeniero narrando una serie de acontecimientos que lo llevan a hacerse con un contrato que le otorgaba la administración del lugar, y refiere algunos detalles sobre su equipamiento: “… Otra feliz circunstancia fue que los dueños de la finca nos ofrecieron muebles y ropa de cama nuevecita, de cuando ellos habían operado el campo de turistas, quedando el pago para más adelante. Después de una limpieza y reparación muy a fondo, logramos “resucitar” suficientes muebles finos de estilo colonial para equipar varios cuartos cercanos a la entrada. Reparamos e instalamos el viejo anuncio luminoso, editamos unos folletos en español y en inglés describiendo el lugar y los servicios que brindábamos; lo ilustramos con vistas del edificio central y con la guacamaya que desde que llegamos estaba viviendo en una gran jaula cercana al edificio central…”
Habla también el autor sobre lo los motivos que lo llevan a continuar el servicio a turistas, probablemente en el transcurso de los sesentas: “…La renta que cobrábamos a los estudiantes era baja y no pagaban nada cuando se iban de vacaciones, así que me integré a la Asociación Mexicana de Hoteles para recibir también turistas…” y abundando sobre el particular, agrega “…Entre los muchos turistas que nos tocó hospedar, recuerdo gratamente haber recibido a Luis Arcaraz, que vino a tocar en otro baile como había tocado en aquél en que conocí a mi esposa”

Y finalmente aclara el destino final del motel: “…Al salir de la Silla, la dejamos ocupada por estudiantes, pero ya administrada por el Prof. Alfonso Valdés…” y dice “…los dueños hicieron varias modificaciones…” y finaliza el ingeniero “…el resultado fue que empezaron a mudarse a otros hospedajes y el negocio se fue para abajo…”
El Colonial Californiano dominaba en muchas construcciones.
Al frente el cascarón abandonado de lo que fue el casino Alhambra.
Desafortunadamente en ninguna de las publicaciones que he citado se mencionan fechas, sin embargo me atrevo a especular, a raíz de una vieja postal que agrego en esta entrada, que el Motel comenzaría a funcionar a mediados de los años treinta siendo manejado por los Lazcano, y que a finales de los años cuarenta, fue adicionado como parte de los internados al instalarse el Tecnológico en la zona, siendo probablemente una de las primeras víctimas de la degradación urbanística que ha sufrido la zona durante décadas. Siendo habitante del sur de la ciudad durante años, me parece recordar que a mediados de los setenta ya habían desaparecido o estaban en completo abandono.

Me parece válido señalar que a partir de la narración del Maestro Rodríguez,  da la impresión que el lustre y presencia que alguna vez tuvo el establecimiento de estilo Colonial Californiano, se perdieron desde el momento de su  transformación en internados. Algunas fotografías que he agregado durante su época como hospedaje turístico, dan cuenta de su interesante arquitectura y de sus llamativos interiores.
Interior de los "Courts"

Interesante foto de la recepción de "Los Courts"
Mosaicos, pisos, candelabros, capiteles, equipales, herrería. Al margen de las peculiaridades del estilo, todo el conjunto da la impresión de atención al detalle.

Fuentes:

Mesones y Hoteles en la Historia de Nuevo León.
Siglos XVII al XXI
Juan Roberto Zavala y Gerardo M. López.
http://juanrobertozavala.com/images/stories/pdfs/MHC.pdf

“Otra historia” y anécdotas del Tecnológico de Monterrey.
Ing. Armando Rodríguez Noriega
ITESM

sábado, 15 de septiembre de 2012

¿Qué había ahí? (1)


Sería la traducción del sitio llamado www.whatwasthere.com y del cual tuve conocimiento a través de los foros de Monterrey antiguo en Skyscrapercity, en donde un usuario señalaba las características del novedoso servicio ejemplificándolo con algunas fotos históricas de la ciudad que él mismo había subido.

De acuerdo con sus creadores la premisa del sitio es la siguiente: "...ofrecer una plataforma en donde cualquiera pueda subir una fotografía utilizando dos simples etiquetas que provean el contexto: Localización y Fecha. Si un buen número de gente, coloca suficientes fotografías, en una gran cantidad de sitios juntos podremos armar un entramado de la historia fotográfica del mundo…”

Intentado entonces adicionar más información a las imágenes que ya han sido colocadas de nuestra ciudad y entorno,  he colocado las siguientes fotografías de la zona:

(Seleccionar liga de interés y la opción Google Street View debajo de la imagen)





miércoles, 18 de julio de 2012

El local de La Sociedad Terpsícore


Salida al jardín desde los salones

Aunque la Sociedad Terpsícore de baile ya se encontraba constituida desde el año de 1897, parece ser que utilizaban en aquellos años un sitio temporal localizado en una quinta al poniente de la ciudad, tal como lo menciona el historiador Isidro Vizcaya Canales en sus Orígenes de la Industrialización de Monterrey.

En una búsqueda rápida en el archivo municipal digitalizado, las primeras noticias que encuentro sobre la construcción de un espacio físico propio para su club social, aparecen en este documento del ayuntamiento de Monterrey del 26 de Noviembre de 1909.
"…Los señores S.R. Gómez y Antonio Ferrara, en representación de la Sociedad Terpsícore S.A. de esta ciudad, manifestamos que teniendo conocimiento de que ésta autoridad desea ampliar la calle de Bravo hasta la de Matamoros, cedemos en nombre de la Sociedad que representamos la faja de terreno que ocupe el ensanchamiento, en cambio de que el Municipio ceda por su parte todos los sobrantes que existen en la manzana en que se encuentra nuestra propiedad…"(1)

Más tarde hacia el año de 1913, la revista regiomontana Zig-Zag destacaba la inminencia de la obra y publicaba algunos detalles sobre el proyecto:
“…Hoy tenemos el gusto de publicar en fotograbado los proyectos que el ilustrado arquitecto Don Enrique Canseco presentó a la Sociedad "Terpsícore", quien los aprobó de un modo definitivo. En vista de ello, muy en breve darán principio las obras de construcción en el lugar que se designará, y que de seguro va a ser uno de los más poéticos de la ciudad.
Vista lateral del proyecto

Vista frontal del proyecto

Aunque ya en ediciones pasadas nos hemos ocupado de este asunto, no sobra expresar que la sociedad en referencia ha procedido con indiscutible acierto, encomendando al joven Canseco esa labor artística y delicada, que ha venido a constituir la expresión espontánea del buen gusto y la cultura que animan el espíritu de la sociedad, tanto más simpática cuanto más nos fijemos en que quienes la integran son en su mayoría jóvenes de la selecta gente regiomontana…”(2)
Arquitecto don Enrique Canseco
Años más tarde y ya establecidos por completo los salones, parece que lo "animado" de las fiestas daba pie a que se hicieran señalamientos del siguiente tenor ante la autoridad:
“…1 de Agosto de 1936.
18.- Oficio de la Secretaría General de Gobierno en donde se le informa a la Presidencia de una queja presentada ante el Gobernador del Estado por los vecinos del barrio obispado, quienes se quejan de los ruidos estridentes que se escuchan a altas horas de la noche con motivo de bailes efectuados en los Jardines Terpsícore ubicados en las calles de Bolívar, Matamoros y Bravo de esta Ciudad…”(3)
Terrazas de la Sociedad Terpsícore




Fuentes:
(1)      Fondo: Monterrey Contemporáneo, Sección Correspondencia,Colección Civil, Volumen 645, epxediente 7.
(2)      Revista Zig-Zag, año de 1913.
(3)      Fondo: Monterrey Contemporáneo, Sección Correspondencia,Colección Civil, Volumen 645, epxediente 8.

viernes, 13 de julio de 2012

Fotografía de Monterrey en los cuarentas

Imagen sobre el lecho del río Santa Catarina, más o menos a la altura de la calle Juárez. Al fondo se aprecia el cuerpo del hotel Ancira antes de que se le hiciera la ampliación en el lado poniente.
Desconozco el porqué de la concentración de gente en su margen izquierda, pero llaman la atención tanto la precariedad del paso improvisado con tablones sobre la corriente como la situación ruinosa de las construcciones de la zona. 

Pasando sobre el río Santa Catarina. c.1943

viernes, 1 de junio de 2012

Fotos de la alameda, una fuente reubicada y un monumento desaparecido para siempre.

Recientemente tuve oportunidad de pasar por la alameda y conocer las modificaciones que se hicieron con motivo de su remodelación terminada hace unos meses. En general toda la zona presenta un aspecto de mucho mayor limpieza y cuidado, que sin duda servirán para que en un futuro se le vayan adicionando mejoras.
Agrego las fotos que tomé en esta visita.

Panorama de los nuevo jardines

El nuevo quiosco, tratando de recrear el original.

Portal sureste, desafortundamente los relieves se van perdiendo después de tantos años de intervenciones.

Panorámica hacia el Oriente.

El hombre de las palomas.


Originalmente había comentado en esta entrada, sobre lo que yo pensé era la "desaparición" de la fuente de fierro vaciado; pero Blade_Runner y Fermín Tellez me aclaran amablemente sobre su reubicación dentro de la misma alameda. Adjunto foto que tomé hace tres años.

Fuente de fierro vaciado.


Como mero detalle anecdótico incluyo un elemento ya desaparecido de la alameda entonces conocida con el nombre oficial de "Porifirio Díaz". Se trata del monumento erigido al susodicho general y entonces presidente, y que debe de haber desaparecido en los años de la revolución cuando el personaje cae de la gracia del régimen y es borrado para siempre de nuestra "historia de bronce".
El conjunto era interesante sin duda alguna. Al leer el pendón que sostiene la victoria alada, nos hace pensar que el 2 de Abril no sólo era el nombre de alguna modesta calle sino que constituía una fecha oficial para celebrar en aquellos años.


martes, 29 de mayo de 2012

Monumento a los defensores de Monterrey 1912.


El inserto aparecido en la revista regiomontana Zig-Zag del mencionado año, no da más pistas sobre las características del homenaje, materiales o ubicación del mismo. Supongo que se trataría de una estatua en mármol a realizar por Antonio Decanini, quien aparece en la parte inferior de la fotografía, y para lo cual se estarían desarrollando festejos para agenciarse fondos.

Me resulta interesante la nota en estos momentos, considerando que está por terminarse una plazoleta que homenajea a los caídos en la Batalla de Monterrey, en la esquina de Héroes del 47 en su cruce con el Paseo Santa Lucía.

Interesantes datos sobre la batalla de Monterrey.
Datos sobre Antonio Decanini y su familia.



A los defensores de Monterrey.
Proyecto del Monumento que se trata de erigir.- En el medallon de abajo: Antonio Decanini, autor del proyecto.- Arriba a la izquierda, Mayor José F. Galindo, a la derecha Capitán 1o Leopoldo Domínguez, en el centro, Sr. Salvador Fuentes, organizadores de la Fiesta.

viernes, 30 de marzo de 2012

El Archivo Histórico de Monterrey.

Parece que desde hace algún tiempo existe un motor de búsqueda de documentos antiguos del Archivo Histórico Municipal dentro del portal del Municipio de Monterrey. Un historiador profesional me advirtió recientemente sobre las limitaciones de un catálogo que sólo puede proporcionar resúmenes de documentos, sin embargo lo encontré extraordinariamente interesante como medio para irse familiarizando con la información disponible, que por cierto es bastante abundante en mi opinión, si consideramos que se han dado a la tarea de clasificar información que data desde el año de 1600 a la fecha.

Fondos disponibles:
* Ciudad Metropolitana, Capital del Nuevo Reino de León.
* Villa de Cerrralvo.
* Ciudad Metropolitana de Monterrey (Segunda época)
* Capital de provincia.
* Capital de Nuevo León.
* Capital del Estado.
* Capital del departamento.
* Tribunal municipal.
* Monterrey en el gobierno interino.
* Cuartel Maestre Americano.
* Monterrey capital del estado (segunda época)
* Partido del departamento.
* Prefectura.
* Monterrey del Estado de Nuevo León (tercera época)
* Monterrey, Nuevo León y Coahuila.
* Prefectura de Monterrey (segunda época)
* Monterrey del departamento en el Segundo Imperio.
* Monterrey Contemporáneo.
* Aguascalientes.
* Mazapil.
* Marín.
* Agualeguas.
* Topo Chico.

El ejemplo más claro de esta riqueza documental me resultó el siguiente documento seleccionado al azar. Cito algunos de los encabezados de la correspondencia que contiene. Localizable en fondo de Monterrey Contemporáneo, Sección Correspondencia, Volumen 490, Expediente 32, Año de 1926.


Correspondencia de varios asuntos, recibida durante el primer semestre del presente año. 

25.-Comunicación de los Médicos Cirujanos comisionados por la Presidencia Municipal para hacer exámen de órganos sexuales a la joven Guadalupe Silva

29.-Invitación de la Cía. "The Mexico Music Co., S. A." al Presidente Municipal Felizardo C. Villarreal, para asistir a demostración en un concierto privado de la nueva Victrola Ortofónica.

46.-Comunicación de los Sres. Saulo de Israel y Silas de Israel, anunciando que se han establecido en la casa número 68 de la calle de Mina, para reanudar trabajos de desfanatización bajo las bases del verdadero cristianismo, en beneficio de nuestro humilde pueblo. Suplican se digne impartirles las garantías que les corresponden conforme a la Ley. 

67.-Comunicación del Sr. Arturo R. Delgado, en relación al Sr. Federico de P. Robledo (El Vale Coyote) quien se encuentra casi loco, pues anda en la calle casi desnudo y sin sombrero, solicita se le remita al Hospital para su curación pues se trata de una persona intelectual, es lástima que ande presentando esos papeles.

77.-Lista de comerciantes ambulantes rusos y comerciantes árabes.

79.-Comunicación relativa a la prostitución, que es necesario que la autoridad y los médicos exijan limpieza a las mujeres de la zona, la existencia de agua fría y caliente, jabón de bicloruro. En lugar de cerrar las casas más tolerables se debía exigir a los encargados de sanidad que en su trabajo fuera más cuidadosos. La mayor parte de las mujeres de la zona están enfermas o llenas de parásitos inmundos.  

82.-Memorándum: El Municipio de Monterrey es uno de los que mayor fuente de Ingresos le proporciona a la Federación por la riqueza de sus Industrias, sin que al Municipio le proporcione ninguna ayuda, en atención a sus concesiones; calculándose que la Federación obtiene de las Industrias aquí existentes, una cantidad anual de $12,000,000.00 aproximadamente. La Instrucción en el Municipio de Monterrey, absorbe más de la mitad del Presupuesto de Ingresos, y en ese concepto solamente disfruta de una suma raquítica para atender sus ramos administrativos. 

83.-Comunicación al Sr. Hernández Palacios, emitida por el Sr. Ayala Garza; Querido Amigo: El portador Sr. José María Huertas presentará una nota para el Alcalde 1º más para que le manden aprehender a su hija que se raptó anoche Luis González y quiere que se casen por la ley, yo le suplico ayudarlo para que sea atendido luego, es hombre pobre pero honrado. Su amigo lo saluda, A. Ayala Garza.


Ligas:

martes, 27 de marzo de 2012

A Mexican Soldier and a Yankee Soldier's Daughter ....... (Parte 2)



Apoyado por nuevos descubrimientos hechos en algunos diarios norteamericanos, intentaré una breve crónica de los tres años y meses que duró el matrimonio entre Roberta y Gerónimo.

* El primer dato interesante lo constituye un artículo aparecido en diversos diarios americanos, en donde se construía una historia romántica alrededor de Roberta y un supuesto pretendiente despreciado. Si bien no deja de ser una narración un tanto frívola, nos da una idea inicial de la relevancia que tuvo en la época todo el asunto de su matrimonio con una personalidad mexicana, así como de la importancia de la familia Ord dentro de la élite militar.


El enamoramiento de un joven Texano que fue descartado por la hija de un General.
(Washington Post)

Un romance interesante, en el que la muerte postrera constituye la trágica conclusión, está conectada con un personaje de nombre Robert C.Fly, a quien le dispararon y fue muerto en el pueblo de Hondo, Texas el pasado Martes. El susodicho era hijo de una próspero minero, el Mayor Fly.

En San Antonio, Texas, el joven Fly cayó enamorado de la señorita Ord, la hija del recién fallecido General Ord, procediendo a comprometerse para llegar al matrimonio posteriormente. Pero el General Ord envió a su hija a que ingresara a una clase de postgrado en el Convento de Georgetown. Cuando se llegó la temporada de fin de cursos, el joven Fly regresó a la ciudad, llenó de impaciencia para reclamar a su prometida. A su llegada todo mundo quedó impactado por su varonil porte. Era alto y bien parecido, y poseía un aire de autosuficiencia, que combinado con su aire relajado típico de su educación Sureña y del Oeste, lo hacían sumamente popular.

Sin embargo estaba ya destinado a enfrentar un amargo desencanto. Una enorme pena le esperaba, que ensombrecería el resto de su vida y que indirectamente le conduciría a su trágico desenlace. Tan pronto llegó a Washington, se dirigió al convento en busca de su amor, tan sólo para ser informado, que la joven mujer ya no se encontraba en ese lugar. La Hermana Superior le dijo que estuvieron recibiendo cartas dirigidas a la señorita Ord, pero que ellas ya no la habían vuelto a ver a ella. El joven prácticamente enloquece de desesperación; estaba envuelto por un misterio que él mismo no podía comprender. Buscó en todas direcciones y envió cartas a muchos sitios, pero sin ningún resultado. Después de algunos meses pasados sin descanso en esta ciudad, regresó a Texas, llevando consigo un retrato de su prometida, una joven mujer sumamente bella, que transportaba en un colgante alrededor de su cuello y del que probablemente nunca se separó durante el resto de sus días.

Esta búsqueda terminó en Texas. La señorita Ord estaba ahí, pero se encontraba ya frente al altar. Se había convertido en la novia de un general Mexicano, Treviño, y su despreciado amor perdió entonces todo deseo por vivir.


Tomado del:
Forth Worth Daily Gazette, del 24 de Septiembre de 1883.

* La segunda nota que incluyo, nos habla ahora sí, del personaje que habrá de casarse con Roberta y que empieza a ser analizado más de cerca por la prensa norteamericana. Nos empezamos a explicar también, como con la colindancia de las jurisdicciones militares entre ambos generales, habría comenzado a surgir la relación entre las familias.

La mención de la hija viviendo en Europa, nos da pistas sobre el futuro viaje de Gerónimo al viejo continente, durante la enfermedad y muerte de su esposa.

El General Treviño, el mexicano que pronto se casará con la hija del General Ord, tiene aproximadamente 40 años de edad, es bastante oscuro, de una altura mediana, y gracioso de movimientos. Es uno de los oficiales de más alto rango en el ejército Mexicano, y encabeza el departamento del Oeste, que colinda con el territorio de los Estados Unidos, a cargo del General Ord. El General Treviño es viudo, y tiene una hija en una escuela de Europa. No puede hablar inglés, pero la señorita Ord es una estudiosa del Español, y habla el lenguaje con absoluta fluidez.

Publicado en el:
Salt Lake Herald Julio 18 de 1880.


* La prensa sigue interesada en el destino de la joven norteamericana en México, y hace un análisis de las condiciones en que vendrá a vivir a Monterrey. Acompaña a esta descripción, la narración de los eventos acontecidos durante el matrimonio civil en nuestra ciudad, que por lo visto, no estuvieron carentes de lujos y ostentaciones de todo tipo.


El hogar de la muchacha Americana que casó con un General Mexicano.

Monterrey, Mex.,agosto 19.- Una descripción de la casa en la que el General Treviño y su novia estarán localizados, entre algunos otros asuntos, pudiera resultar interesante para los lectores.

La casa está amueblada elegantemente y con buen gusto, tiene un espacioso jardín, con árboles alineados, flores y arbustos de toda clase. Todos los cuartos son grandes y apropiadamente ventilados. Los establos y las cocheras de los caballos están adosados. La casa da hacia el sur con un frente de un total de ciento veinte pies, teniendo una profundidad de doscientos diez pies. Es de un sólo piso, y está construida a un lado de una colina. Los cuartos de los sirvientes están completamente separados del edificio principal, y cuando la puerta principal se cierra, todo el conjunto queda cerrado. Está construida de tal forma, que todos sus habitantes pueden enterarse de todo lo que sucede en ella, particularmente en los aposentos de la servidumbre. En el atardecer del día ocho, día en que arribaron a ella, la banda del Segundo de Caballería y la del Veintinueve de Infantería, ofrecieron una serenata al General y su dama. Las bandas unidas para la ocasión, sumaban un total de cuarenta y dos instrumentos. Las calles estaban atestadas mientras las bandas tocaban. El miércoles, un baile fue organizado en el Casino de Monterrey en honor del General. Treviño y su señora, en el cual se dieron cita los poderosos y las más bellas de la ciudad. La música del baile estuvo a carga de una orquesta de cuerdas, y durante los intervalos entre los bailes, la banda del veintinueve de infantería, tocó dulcemente en el patio central del Casino. Las danzas comenzaron a las 10:00 PM y continuaron hasta las 4:00 AM., exceptuando el intervalo dedicado a la cena. Se brindó a la salud de la novia y el novio, y el Senador Francisco Sada recitó un poema dedicado a la novia. Don Ignacio Galindo dió un discurso muy emotivo.

El Lunes 16, la ceremonia del matrimonio civil se llevó a cabo en un salón de la casa del general, estando presidida la ceremonia por el Juez Melchor Villareal, y el número necesario de testigos. La noche de ayer, fue ofrecido un baile en el Teatro del Progreso, en honor del General Treviño y su esposa, de parte del gobernador y de dignatarios civiles y militares del estado y la república. El baile comenzó con una cuadrilla, bailando la Señora Treviño con el gobernador, mientras el general bailó con Lola Marquín(sic). Las damas estaban impecablemente vestidas. El teatro lucía bellamente decorado, teniendo la superficie de baile completamente alfombrada. Alrededor de 5,000 luces de color rojo, verde y blanco, iluminaban el teatro y el comedor en la planta alta. La alfombra, una "oscura de Bruselas", estaba decorada con hojas doradas, que habían sido regadas sobre toda su superficie. Los palcos privados estaban completamente llenos. Dar un vistazo desde la puerta principal, era como si curioseáramos dentro de una tierra de fantasía. Me comentaron que la asistencia lograda en este baile, era mayor a cualquiera que se hubiera dado en la ciudad, durante los últimos ocho o diez años. Durante la "danza" alrededor de 150 parejas ocuparon el área de baile. Ningún sombrero se perdió o fue confundido. La cena y los vinos fueron excelentes y abundantes para todos. Como un gasto extraordinario, un bar permaneció abierto durante todo el baile, gratuito para todo mundo, donde podías obtener cuanta bebida desearas, desde champan hasta un mezcal. Alrededor de las 4 AM. la música cesó, las luces se apagaron y el gran baile quedó en el pasado.- San Antonio Express.

Publicado en el:
Sunday Herald, el 19 de Septiembre de 1880.



* Surge en la prensa el término "bebe internacional" para denominar al hijo recién nacido de la pareja, y se inicia el ceremonial y desfile de comitivas de primer orden que se irán agregando al evento.


Monterrey, México, 8.- El ex presidente Díaz y el señor Rubio y su esposa, junto con el obispo de Nuevo León, así como numerosos acompañantes, partieron de Laredo el día de hoy hacia Monterrey, en un tren especial provisto por la Compañía Mexicana de Ferrocarriles. En la estación Rodríguez la comitiva fue alcanzada por un tren especial proveniente de Monterrey, y que traía abordo a los Generales Treviño, Naranjo y Ord, junto con el "bebe internacional", cuyo bautismo es evidentemente la causa de esta brillante comitiva en camino a Monterrey. La comida fue servida "en route", y sirvió de ocasión para escuchar discursos del General Díaz, Treviño y Naranjo, así como del gerente de la Compañía Nacional Mexicana, el gerente Gardner, y del Sistema Gould de Ferrocarriles, el gerente Talmage, alabando los emprendimientos conjuntos Mexicanos y Americanos, y el progreso del Ferrocarril. En Lampazos un alto fue hecho, y la mayoría de la comitiva se dirigió a la casa del General Naranjo a una comida, quedándose una minoría a comer dentro del tren. En Laredo las tropas fueron alineadas para recibir al ex-presidente Díaz, y lo mismo sucedió en Monterrey. La recepción en Monterrey no pudo efectuarse en la escala deseada, por la tardanza en la llegada. La partida que acompaña al General Treviño permanecerá ahí. Diversas festividades han sido planeadas con tal motivo.

Publicado en:
Salt Lake Daily Herald, Marzo 8 de 1883.


* Continúa el revuelo por el "bebe internacional", y los festejos de su bautismo son la oportunidad para los amarres políticos y comerciales entre las personalidades asistentes.


Bautizan al nieto del general Ord.

Monterrey, Mex. Marzo 11.- El "Bebe internacional", el hijo del General Treviño y su esposa, que es hija del General Ord, fue bautizado esta tarde por Monseñor Montes de Oca, Obispo de Nuevo León, recibiendo el nombre de su padre, Gerónimo. El General Díaz, ex-Presidente de México y su esposa, fueron padrino y madrina respectivamente. Este honor demuestra el importante futuro político que le auguran al general Treviño. Es generalmente aceptado que el general Treviño ha consentido no oponerse a la candidatura del General Díaz para la presidencia en 1884, con la condición de que el general Díaz le transfiera la presidencia cuando éste termine el año de 1889. Se cree que es éste el plan que será llevado a cabo. Asegurando la sucesión de Díaz y Treviño, ambos personajes con puntos de vista liberales y con una especial y buena disposición hacia los americanos, el completo desarrollo de México estará bien asegurado. Mucho antes de que ellos estén fuera de sus cargos, las dos líneas del ferrocarril Americano correrán de Norte a Sur, y probablemente, también las de Este a Oeste estarán ya completadas.

Publicado en:
New York Tribune, 13 de Marzo de 1883.


* Comienza a nublarse el panorama muy rápidamente para la familia Treviño-Ord, con el fallecimiento repentino del General Edward Ord durante un viaje por México.


El fallecido General Ord.
Un tributo nacional justamente otorgado a la memoria del fallecido.

Los periódicos de St.Louis registran el arribo del General Treviño y la Señora Treviño, hija del finado General Ord. Su hijo, el "bebé internacional", y su comitiva de amigos en aquella ciudad. Fue aquí donde los Treviño se enteraron de la triste pérdida que cayó sobre su familia. Lo último que sabían del fallecido, era que estaba en relativa buena salud y ánimo, y que se encontraba camino a Nueva York para encontrarse con ellos. Así son las incertidumbres de la vida.

Las órdenes del General, emitidas desde los cuarteles generales de la armada en Washington anunciaron la muerte del General Ord, y concluyeron con el siguiente panegírico: "Se distinguió entre los defensores de la patria, el General Ord fue un soldado de reputación nacional. A lo largo de su extenso servicio militar, que alcanza el medio siglo, su carrera fue caracterizada por un fiel, devoto e inteligente apego al deber, por su valiente comportamiento, su honestidad administrativa y firmeza, que nunca fueron disminuidas por su gran amabilidad de corazón. Como su íntimo asociado, el presente General da testimonio de que; una persona como él, más modesta, viril y patriótica, nunca ha vivido.

Aquellos que conocieron al General o que estaban familiarizados con su carrera pública, admitirán que los elogios a nivel nacional que le han sido tributados, son bien merecidos.


Publicado en:
San Antonio Light, el 30 de Julio de 1883.

* Parte hacia Europa el General Treviño, ajeno a la ola de acontecimientos trágicos que habrán de desencadenarse sobre su familia.

Nueva York, Agosto 1.- El General Treviño zarpó hacia Europa el día de hoy en el vapor Gallia, acompañado por su cirujano de cabecera, el Dr.Rocha. Lamentó no haber podido visitar West Point, donde fue cordialmente invitado por el Secretario de Guerra, a sugerencia de Teniente General Sheridan, recibiendo también insistentes invitaciones del General Merritt, el comandante. El General Hancock se comunicó con el General Treviño ayer, y hoy, el General Treviño y el ex-gobernador Ramón Treviño de Nuevo León, México, le regresaron la comunicación. El General Treviño expresó un gran deleite durante su visita al país, y sólo lamenta su limitación de tiempo para ver con mayor detenimiento los asuntos de interés, que tenderán a promover la prosperidad de México.
Publicado en el:
San Antonio Light, el 2 de Agosto de 1883.

* A un mes de la muerte de su padre, Roberta y el "bebe internacional" enferman gravemente durante su estadía en los Estados Unidos y mientras Gerónimo se encuentra viajando lejos por Europa. Cabe preguntarse si es esta grave enfermedad, la que provocará posteriormente el atraso mental en el hijo de la pareja.

La señora Treviño y su niño gravemente enfermos.

Es anunciado, que la señora Treviño, esposa del General Treviño, e hija del finado General Ord, está tan gravemente enferma que su vida corre peligro, y que su hijo, el "bebe internacional", es también muy probable que muera.


Publicado en el:
San Antonio Light, 25 de Septiembre de 1883.

* Cinco meses después, en una nota un tanto escueta publicada en Virginia, sitio donde se encontraba la casa materna, leemos la nota sobre el fallecimiento de Roberta. No ha pasado ni siquiera un año, en que el pueblo de Monterrey, le rendía pleitesía y celebraban con la joven mujer y su afamado esposo la llegada de su hijo, ahora huérfano y probablemente enfermo.

Muerte de la Señora del General Treviño.
(Llegada por telégrafo al "Dispatch")

Fuerte Monroe, Virginia. Febrero 11.- La Señora del General Treviño, hija del recién desaparecido General Ord, falleció aquí la noche de ayer en la residencia de su madre.


Publicado en el:
Daily Dispatch 12 de Febrero de 1884.

* Como ironía del destino, aparecerán días después en el mismo diario, dos notas en la misma columna que darán cuenta del triste final de la hija y el padre.

La Sra.Treviño, hija del finado
General Ord, falleció en
Nueva York, el día 11.

Se espera que el cuerpo del
General Ord, llegue a Washington
el día 27. Los restos serán
sepultados en el cementerio
de Oak Hill.


Publicado en el:
Weekly Banner el 21 de Febrero de 1884.





Conclusiones:

A reserva de nuevas informaciones que puedan ir surgiendo sobre el tema creo que se puede comentar preliminarmente que todo el revuelo e importancia que tuvo inicialmente el enlace de la pareja "internacional", entra en el olvido con la muerte de la aún muy joven Roberta. Los amarres políticos entre Gerónimo y Porfirio no son honrados a fin de cuentas, y ya antes de arribar a tierras mexicanas, de lo que debió ser un sombrío viaje por Europa, podemos encontrar en los diarios las batallas de declaraciones entre ambos políticos.

Gerónimo continúa aparentemente su relación con la familia Ord, pues me encuentro noticias muy posteriores a estas fechas, dando cuenta de los cuñados visitando nuestra ciudad y relacionándose con la familia Treviño.

Sé también que años después el antes llamado "niño internacional" quedará como heredero de los extensos terrenos de la hacienda paterna "La Babia" en el estado de Coahuila. Desconozco quien o quienes estarían a su cargo dada su enfermedad.

Como remate de la historia, sería interesante poder agregar en un futuro alguna imagen de Roberta Ord, quien sin duda debió haber sido retratada en diversas ocasiones.


J.C.